Después de un viaje que ha resultado ser bastante pesado (no es para menos después de dos trayectos de entre once y doce horas en los que cruzas medio mundo), aterrizamos en Auckland que aunque no es la capital de Nueva Zelanda si es su ciudad mas importante y poblada. Y para no desaprovechar ni un solo minuto, en el mismo aeropuerto reservamos un crucero por la bahía en un velero que salia unas dos horas después de aterrizar, lo que nos dejaba el tiempo justo para ir al hotel, ducharnos y embarcar y ni un minuto de descanso para recuperarnos del jet lag.
La ciudad de Auckland esta edificada en torno a una gran bahía y tiene una orografía complicada, por cuanto que esta levantada sobre varias docenas de volcanes extintos que hacen que no pares de subir y bajar cuestas con un desnivel que pone a prueba las piernas de cualquiera.

No tardamos ni unos minutos en comprobar dos de los tópicos que lees en cualquier guia de Nueva Zelanda. El primero es el de que en Auckland se pueden vivir las cuatro estaciones el mismo día, cosa que comprobamos a los pocos minutos de embarcar (con un sol de justicia), cuando descargo un impresionante aguacero sobre nosotros que nos hubiese calado hasta los huesos si los del velero no nos hubiesen repartido a todos rápidamente unas capas de agua, todo esto con una bajada de la temperatura de unos cuantos grados. De todas formas unos minutos después dejo de llover y volvió a despejar con lo que volvimos a la situación inicial. Puesto que esto nos ocurrió nada mas llegar ya estamos escarmentados y desde entonces salimos con ropa para cualquier situación posible.
Y el segundo tópico que hemos comprobado es que todo habitante de Auckland lleva un marino dentro porque es difícil imaginar mas veleros juntos. No en vano presumen de tener el puerto deportivo mas grande de todo el hemisferio sur (desconozco si esto es cierto). De todas formas no es extraño que sean tan aficionados a la vela porque aquí el viento no para de soplar con fuerza.
Después de desembarcar, y puesto que la tarde seguía despejada, decidimos subir a la Skytower que, según los neozelandeses, es el edificio mas alto de todo el hemisferio sur y nos quedaba a un paso del hotel. Realmente mereció la pena porque las vistas de la ciudad y sus alrededores eran impresionantes (a 194 metros de altura, el resto hasta los 300 y pico que mide la torre es una gran antena). Y, dado que subir hasta allí salia 35$ y por 60$ te incluían la cena en el buffet del restaurante que había arriba (marisco incluido), optamos por quedarnos allí y aprovechar el viaje.

Al día siguiente tocaba patear la ciudad así que decidimos madrugar. Como ese era el único día completo que teníamos previsto pasar en Auckland tampoco quedaba otra alternativa. Así que después de desayunar cogimos un autobús que nos llevaba hasta las inmediaciones de uno de los muchos volcanes extintos que hay en la ciudad para empezar desde allí el paseo. Por el camino nos cayó un chaparrón de los que hacen que te den ganas de volverte al hotel pero, como hemos podido comprobar después en innumerables ocasiones, aquí el clima va por barrios y a un par de kilómetros de donde llovía (es decir, en el volcán) hacían falta las gafas de sol. Desde allí pudimos hacernos una idea de la ciudad. El centro es como el de todas las ciudades modernas que crecen rápido, es decir, lleno de rascacielos que están pegados a casas de un par de pisos y restaurantes de comida asiática (con su característico olor). Junto a el estaba el agradable barrio de Parnell, lleno de tiendas, casas de uno y dos pisos y restaurantes de todo tipo y, en general, con muy buena pinta.


Después de comer optamos por coger un ferry y cruzar la bahía para visitar Devonport (unos diez minutos de barco), que es otro barrio mezcla de zona residencial y turístico, un poco al estilo Parnell pero en pueblito y con unas vistas impresionantes del centro y el puerto de Auckland. En este barrio está la playa en la que se rodó la película de "El piano" y merece la pena darse un paseo por ella. Desgraciadamente no era un día como para bañarse. El viento era muy frío y el agua ni os cuento... Al final decidimos cenar en Devonport y volver después directos al hotel pues al día siguiente teníamos que recoger el coche para iniciar el itinerario por la isla norte y para esa primera etapa teníamos que recorrer bastante distancia.

1 comentario:
Que bien q hayáis llegado bien... y muy buena tu bajada en boogie... debes estar comiendo arenita aun, no? jajajajaj...
Espero que hicieses muchas fotos de la playa del PIANO pq me encanta esa peli... :-)
Un beso grande pa vosotros y disfrutad mucho del viaje!!! :-)
Marta
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